El que se enoja, pierde

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Les podría decir que descubrí lo que era la paciencia cuando fui mamá, y la reafirmé con cada uno de mis tres hijos; seguro la mayoría de ustedes lo sabe porque les pasa igual. Nos enseñan a ser pacientes desde chicos: esperar, tolerar y aguantar, pero ¿a quién y cuánto? Ahí está la cosa.

Conforme crecemos y la vida nos da todas esas posibilidades, la gama de la paciencia es gigante. Me enfocaré en una: la paciencia con los extraños, con los desconocidos, con esas personas que no son de tu familia, ni tus amigos.

No es pretexto que los maestros nos tienen hasta la madre a todos y vivimos enojados, molestos, se meten en nuestra vida diaria porque modificamos rutas y horarios ¡NO! Tampoco es culpa del Gobierno o las obras que hagan ¡NO! En general hay un estrés colectivo, una falta de educación y atención para los que nos rodean.

Les comunico que, por ejemplo, desde que tengo uso de razón el súper ya tenía 24 cajas, pero ni el 24 de diciembre me han tocado abiertas todas, nos hemos acostumbrado a vivir con las cinco que hay. Lo mismo en los bancos, en las aerolíneas, etcétera, etcétera.

Todos sabemos que cuando llueve hay más tráfico; sí, por las razones que a cada uno le acomode: que si nos apendejamos, que si se inunda, que si chocan…pero así es.

Ahora hasta a los de Starbucks les hacen pancho porque no escucharon una de las siete características del café que pidieron… “Venti, mocha blanco, deslactosado light, sencillo, a 130 grados, con dos de esplenda, extra crema batida…”

La última semana me pasaron varios eventos relacionados con este enojo colectivo que no es más que el reflejó de frustraciones propias. Y conste que no les digo que yo no me enojo, claro que me enojo. Pero no soy la típica persona que va mentando madres desde que sale de su casa hasta que se duerme.

Hace unos días me quede sin batería y pensé que lo más fácil era pedirle a alguien que me pasara corriente, en lugar de llamar a pedir ayuda, pues tardarían más en llegar a donde estaba; pero no fue así, cuando pasaron 40 minutos y nadie me asistía me di cuenta de que la parte difícil de quedarte sin batería es que alguien te ayude. Afortunadamente no me pasó de noche.

Traten de hacer el ejercicio de ver, como les digo a mis hijos, cuántas veces dicen las palabras mágicas: “por favor” y “gracias”, cuántas veces le sonríen a alguien en lugar de mentarle la madre (dicho o pensado), cuántas veces son simpáticos con otra persona. Y no, para que no se confundan, no se trata de ligar; porque entonces yo sería bien ligadora, con los policías, con todos los albañiles que están en la obra a los que saludo diario; hasta con el viene viene, y eso que me caen muy mal.

En un vuelo de avión me tocó que cambiaran de lugar a dos señoras porque se estaban peleando, así a grito pelado, pensé: “¿A esto hemos llegado?”

La semana pasada en un concierto, los de atrás se estaban peleando porque querían que los de adelante se sentarán ¡qué la chingada! Ahora hasta si cantas o no, a la gente le afecta… “Mi amor, no salgas de tu casa y si quieres estar sentada viendo el concierto sin que nadie te moleste, espérate a que salga en DVD para que lo veas sin interrupciones, hasta pausa le puedes poner para ir al baño”.

Y así es como me doy cuenta de que muchas personas están enojadas con todo lo que les rodea. Hay que tener cuidado y poner atención a nuestro día a día, sobre todo los papás tenemos que calcular cada movimiento y palabra, pues esa misma actitud va a ser la que los hijos tomen de ejemplo para reaccionar igual.

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  1. Hola Ana, cierto, la gente que con todo se enoja es la que mas enferma por dentro esta, me pasa en la oficina con la tipa que en toooodo esta, que se la pasa inventando chismes, criticando, esas que solo ven lo que los demas hacen, y a esa gente es mejor ignorarla, y no engancharse y obvio no seguir su juego, y fijate hace poco conoci su historia y dije wow!! ahora comprendo porque anda metiendose en la vida de los demas, una tipa tan frustrada, en fin, a esa gente entre mas lejos de nuestras vidas mejor.
    Saludos 🙂

    1. Perdón por contestar hasta ahora, ahí esta todo en la Frustración que viven y hay que trabajar las cosas cada quien no esta en nuestro entornó creo yo. Gracias por comentar !

  2. Totalmente de acuerdo con lo que compartes. En estos tiempos las personas vivimos en constante estrés, y hemos olvidado ver las cosa con un poco de calma. Todos tenemos esos cinco minutos que explotamos, pero hay gente (que tu y yo conocemos) que se la vive quejándose de todo y de todos, viven en un drama constante y todo les sucede. Llego a pensar “es neta que sólo pueden estarce quejando todo el día?” Lo mejor es calmarce y tomar las cosas con inteligencia y cómo vienen. Un placer leerte Ana, gracias!

    1. Claro ! Son comadres la Paciencia y la Tolerancia 🙂

      En el concierto gritaban “nacas” yo nunca voltee dije “a quien le gritarán.?” Jajaja

  3. Por fin después de tanto ajetreo puedo sentarme a comentar.
    Como siempre tus textos son excelentes porque reflejas la realidad,yo soy súper enojona,como pocas,jajaja.
    Pero trato de no demostrarlo porque la gente que esta a mi alrededor no tiene la culpa si tuve un mal día o cosas por el estilo.
    No grito,ni miento madres,a menos que alguna cajera del super que es lo mas común,de plano me saque de mis casillas.
    Pero en general soy la persona más cool del mundo,sonrío,saludo,uso las palabras mágicas y hasta hoy me ha funcionado.

    1. Gracias por tomarte el tiempo no solo de leer también de comentar y compartir.

      Hay que seguir usando las palabras mágicas …. Gracias! 😉

  4. A mi me encantan las palabras mágicas, no siempre son correspondidas pero eso ya queda en los demás, y trato y es uno de mis propósitos de cada año q mis hijos las apliquen todo el tiempo ;D

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