¿Tradiciones familiares?

ixchela1

Creo que no crecí bajo ningún rito, convivencia o tradición familiar. No sé si por esto mi familia sea rara o no, pero si de algo estoy segura es que no tener tradiciones familiares no te hace mejor o peor persona que si hubieras crecido en un ambiente plagado de estas.

En mi casa siempre se han manejado las fechas “especiales” -año nuevo, navidad, cumpleaños- conforme van saliendo las cosas, está quién quiere estar; eso nos da una gran ventaja a la hora del evento, pues no hay nadie a fuerza, no hay jetas ni tampoco el típico: “Yo a tu tío ni le hablo”. Nadie se amarga y reímos a carcajadas, de igual forma si somos sólo cuatro o si sumamos 25 personas.

Crecí en un ambiente en el que todos hacen sus propios planes, disfrutan su vida de forma individual y nadie se ofende ni se entristece si alguien no está físicamente; igual sentimos felicidad y placer de bailar en año nuevo toda la bola de primos en casa de la abuelita, que mirando la televisión y comiendo uvas en pijama en petit comité. Nadie se amarga, no hay mortificaciones ni frustraciones.

Agradezco a mis padres habernos dado a mis hermanos y a mí, la libertad de crecer sin ataduras, dándonos la oportunidad de elegir estar con quien nos plazca, sin remordimientos ni chantajes. Gracias a ellos nosotros sabemos que si estás con alguien -en cualquier sentido- es porque así lo quieres realmente, por cualquiera que sea la razón; los afectos se ganan y se construyen, no se imponen por obligación ni por tradición.

El día que mi Trío Maravilla me dé una patada en el trasero por sus amigos o parejas, aunque sienta medio feíto, estaré feliz de saberlos seguros, independientes y plenos sin su mamá, porque sé con total seguridad que yo trataré de hacer lo mismo por mí, para mí.

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.