Nudo en la garganta

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–¿Mamá, cuando creces dejas de llorar?

–No, Lorenzo, nunca dejas de llorar, ¿por qué?

–Yo no veo que tu llores.

–Lo que pasa es que cuando creces ya no es necesario llorar para pedir las cosas; por ejemplo, los bebés lloran cuando tienen hambre, si necesitan que les cambien el pañal o para expresar algo que quieren decir. Cuando creces eso cambia, tú sabes pedir las cosas de otra manera o esperar.

–Pero el otro día, mamá, en la noche que saliste, yo estaba acostado en mi cama y quería un beso, tú no estabas y lloré, ¿algún día en la noche te ha pasado que quieres un beso y lloras?

¿Qué debía de contestar?

–Sí, Lorenzo, también me ha pasado, también hay momentos en que yo quiero llorar…

Pero lo que quería decirle era más profundo que eso, esta plática con Lorenzo me hizo reflexionar en esa capacidad de expresar lo que sentimos, que perdemos al crecer; perdemos el poder que tiene un niño de decir: “No”, todo lo contrario, decimos sí aunque por dentro sabemos que es un “no” rotundo.

Pensé en esa gran limitación que le ponemos a nuestro corazón, en todas las veces que por satisfacer a otros no hacemos lo que realmente a nosotros nos hace felices, aprendemos a no exigirnos, a conformarnos y convencernos; perdemos esa capacidad de dar y de sentir con todo el corazón.

Es entonces cuando se crea ese gran nudo en la garganta que algún día tienes que digerir y ¡gulp! dejar que pase, dejar de limitarte y regresar a sentir, así con el alma, sin ocultar lo que realmente sientes. Simplemente vivir con todo el amor y toda la pasión, todos los sentimientos.

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  1. Ana
    Como siempre, es un placer leerte tan transparente
    Tan sincera tan real
    Y si debemos de no limitar al corazón
    Pero también tenemos que abrirnos a que
    cuando alguien te pregunte como estas
    Responder mal o enojada
    Te adoro

  2. Ana
    Como siempre, es un placer leerte tan transparente
    Tan sincera tan real
    Y si debemos de no limitar al corazón
    Pero también tenemos que abrirnos a que
    cuando alguien te pregunte como estas
    Responder mal o enojada
    Te adoro

  3. Somos lo que sentimos. No hay por qué esconder o limitar las manifestaciones de nuestras emociones, siempre y cuando no lastimemos a los demás. Démonos permiso de sentir, y más allá: expresarlo. ¿Cómo queremos que alguien sepa lo que sentimos si no se los hacemos saber? No son adivinos. Facilitemos nuestro tiempo y también nuestras relaciones personales haciendo saber a quienes nos importan, lo que sentimos.
    Saludos.

  4. Llorar, para mi es tan fácil…
    Marcar límites, decir NO, me cuesta un poco más de trabajo, pero con el tiempo lo he aprendido hacer, sin lastimar a nadie…
    Gracias Lorenzo por tu curiosidad y gracias a tu mamá por compartir tan hermoso momento 🙂

    PD Llorar, libera endorfinas, como un buen beso y un delicioso chocolate… No se resistan!

  5. Llorar, a mi se me da muy fácil…

    Marcar límites, saber decir NO, me cuesta un poco más de trabajo. Con el tiempo he aprendido a hacerlo, sin lastimar a los demás, y escuchándome a mi misma.

    Gracias Lorenzo por tu curiosidad. Gracias a tu mamá por compartir tan hermoso momento de aprendizaje.

    PD Llorar libera endorfinas, como un buen beso o un delicioso chocolate… No se resistan!

    1. Gracias a ti por leer y comentar.

      Ahí es donde debemos trabajar cada día en el poder de decir NO y el de aceptarlo de otros también

      Gracias !

  6. Que placer leerte. Me queda claro que esa capacidad tan analítica de tus hijos viene de ti. Todo ves, todo abalizas y sabes como potencializarlo.
    Te quieri

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