Pon tu vida en pausa

marielabuena

¿Qué? Gulp, así trago saliva cuando leo o escucho a personas diciendo que tal o cual mujer “puso su vida en pausa para tener hijos”, y doble gulp si la que lo dice es la susodicha.

Últimamente, con el tema de la defensa de la lactancia materna he leído varios textos que hablan de esto y en ocasiones tocan el asunto de las pausas en la vida, “de regresar a su vida” después de los 40 días del parto o cuando cada una lo decida. Y entonces me llamó la atención que no son sólo ellas, son un montón de personas las que consideran la maternidad como “una pausa”.

Ayer platicaba, vía Skype –bendita tecnología– con Alicia y llegamos a este tema. Y es que, personalmente, me pasa casi cada día. Familiares, amigos y compañeros de trabajo que me miran con cara de lástima cuando digo que no me fui de reventón el fin de semana, o cuando me salgo temprano de una comida porque María se va a dormir o a bañar; también el que me dice: “Tienes que pensar más en ti, tu mundo gira en torno a tu hija”.

Y justo lo que le decía a Alicia era: “¿En qué momento creen que prefiero estar en una fiesta que con mi hija?” Mis primero 40 años de vida los viví bien completitos, no me faltó fiesta, viaje, comida, novio, sueño, ni vagancia; tuve de a montones. Tomé la decisión de ser mamá muchos años antes de serlo, pues estaba convencida, pero al final llegamos, en pareja, a la conclusión de hacerlo en ese momento y con un proyecto de vida de familia (que aunque no funcionó, así fue planeado).

Para mí ser mamá no es una pausa, ni un momento incómodo en el que María crece para poder “seguir con mi vida”. Mi vida es ser mamá, es tener una hija; también es ser periodista, ser hija, ser hermana, ser amiga. ¿O alguien le pone pausa a su vida para ser profesionista?

Ese es uno de los issues que tengo con algunas corrientes feministas, yo no creo que todo lo “femenino” sea malo. Fatal que haya una discriminación laboral y social por ser mujer; un crimen, la violencia física, verbal y psicológica contra las mujeres. Estoy completamente en contra de las etiquetas y estereotipos contra cualquier persona, sin importar su sexo.

Y no, no pienso que los hombres y las mujeres seamos iguales, afortunadamente somos muy diferentes y nos complementamos, o de eso se trata. Y sí, las mujeres –de preferencia, por decisión propia– nos embarazamos, tenemos hijos –si así lo elegimos– y amamantamos –si podemos y queremos–. Biológicamente así somos. Esta, sólo una de tantas diferencias que hay entre nosotros.

Así que no se preocupen por mí, si me salí temprano de un lugar para ir por o con María, si no fui a una fiesta, si no conocí el nuevo antro de moda o no tengo novio, créanme que no estoy sufriendo, ni me duele ni me pesa. Eso no quiere decir que el día que sí puedo y quiero, me la pase bomba y me divierta mucho. No se equivoquen. Mi vida es ser Mariela, mujer, mamá de María, empleada de Expansión, bloguera de Diarios en tacones, tuitera, hija de mi mamá y de mi papá, hermana de mis hermanos y amiga de mis amigas y amigos, entre otros muchos roles que llevo en esta, mi vida.

Amo mi vida, disfruto cada segundo que paso con mi hija –también los que padezco, cuando hace berrinches, se enferma, estoy cansada o enojada–, disfruto cada una de las ocho horas que paso en mi trabajo, el tiempo que voy al gimnasio, mis momentos de leer y editar el blog, las horas que me doy para organizar la quiniela del Mundial, cuando estoy con mi 911, el chat con las entaconadas, ver series en mi cama yo solita, el dominó legítimo, las comidas familiares de los domingos, cuando veo a los Gómez y a los Roquero.

Vivo una vida sin pausas, felizmente.

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  1. Me encantó, entre otras cosas porque yo pienso como tú, mis hijos no me quitan tiempo, ni roban mis espacios, al menos no vivo así la maternidad. Claro que la vida cambia, como cambia cuando sales de la universidad y entras a trabajar, o te cambias de trabajo y muchas otras situaciones. Yo decidí tener hijos, que cansan sí, como muchas otras cosas pero no por eso quiero salir corriendo de casa. Tu post me hace sentir menos fundamentalista respecto de mi crianza. El que disfrutemos así nuestra maternidad tampoco significa que seamos sumisas o sometidas o no liberadas. Besos

    1. Segurito por eso te quiero y nos identificamos tanto en el tema de la maternidad, jajaja.
      Gracias por pasar a comentar y por estar, punto.

    1. Muchas gracias por el aplauso 🙂 y por leer y por identificarte. Desde que escribo aquí, voy descubriendo que somos muchas las que compartimos diferentes experiencias. Siempre sirve sentirse acompañada.
      Un abrazo.

  2. Me hiciste recordar el término maternidad light y es que al tener hijos nunca nos ponemos a pensar toda la responsabilidad que conlleva. Solo nos preocupamos por el nombre, el sexo, el y claro, a quién se lo vamos a encargar para no dejarnos de sentir “libres” y así demostrar que seguimos siendo las mismas “socialitas” de siempre, ¿o que? ¿a poco un bebé nos va a quitar nuestros aires de independencia? Creo tristemente que muchas familias no se comprometen profundamente de alma y corazón cuando se trata de sus hijos, y así se pierden de momentos increíblemente felices y entrañables que no se repetirán y que además son oportunidades de vida que se toman o se van como estrellas fugaces. Gracias al feminismo radical hemos olvidado lo más por lo menos y hemos vuelto lo frívolo y la separación temprana en algo completamente normal y de época. Nuestros niños están creciendo solos, sin figuras de apego y entretenidos por computadoras. Hijos de padres ausentes pero eso si, buen fiesteros y trabajadores. Es mi punto de vista.

    1. Estela: definitivamente hay de todo en este mundo, yo respeto, pero también pido respeto para mí. Y eso significa no estar devaluando mi maternidad o mi vida porque no voy al antro o no tengo un hombre, por ahora, a mi lado.
      Gracias por tu lectura y por compartir en este espacio.
      Un abrazo.

  3. CLAP CLAP CLAP … Simplemente te llevas el premio.

    Me encantó… es del alma.. se siente y lo mejor… SI LO VIVES, y no solo lo escribes.

    ¡¡¡ Un abrazo !!!

  4. Me encanta, yo siempre digo que cuando decidí tener a mi hijo y decidí no regresar a trabajar no fue para hacer una pausa en mi vida, igual que tu mi hijo es mi vida y disfruto al 100% a su lado, también digo eso, que viví lo que quise antes de tenerlo, trabaje, viaje, conocí, me enamore, me case, seguí trabajando, estudie lo que quise, hice lo que quise y cuando decidimos tener a Leo lo hicimos completamente convencidos de que si lo hacíamos era con el fin de ser padres y todo lo que eso conlleva, disfrutamos mucho el ser padres, pasar tiempo con nuestro hijo, muchas veces ya mejor ni opino porque pocas personas me entienden, pero al leerte, aunque yo no sea una mamá trabajadora, sigo siendo yo, mi hijo no me ha robado nada, gracias por compartir y hacerme sentir que no soy un bicho raro en este mundo.

    1. Desgraciadamente, hay personas que nomás no lo entienden…pobres! jajajaja.
      Muchas felicidades y gracias por compartir en este espacio conmigo.
      Un abrazo.

  5. Estanding oveishon: Muy bien tu ahí, querida amiga. Coincido contigo en esta como en muchas otras en las que nos toca coincidir. Definitivamente es un lío para quienes ven a la maternidad o paternidad como un apéndice de la vida entender a quienes lo vemos como parte de nuestra identidad. Yo respeto y encuentro ventajas en la posición de ellos, pero la mía es como la tuya: ser papá es parte de mi ser y así será el resto de mi vida. Que las condiciones de esa paternidad cambian, cierto. Que los “niños” volarán del nido, sin duda. Y yo siempre seré su papá, felizmente, así que mejor los disfruto ahora, que ya se me irán.

    1. Señor Gabriel: Muchas gracias por los aplausos, sabes perfecto cómo vivo mi maternidad y lo feliz que soy. Y también sé lo que disfrutas la tuya, junto con tu clan. Felicidades.
      Abrazo grande.

  6. Me encantó, mi vida jamás a estado en pausa por q ser mama es lo máximo, además de ser esposa, amante, hija, hermana, amiga, jamás en pausa 😉

  7. Eres una más de las muchas mujeres admirables que por alguna circunstancia tienen que hacer doble rol de papa y mama y que no pueden ni deben hacer ninguna pausa sino disfrutar esa dicha, felicidades a ti y a todas las que se te asemejen.

    1. Muchas gracias por leerme. Lo mejor de todo es que lo hago con mucho gusto, a veces me canso, pero no me pesa.
      Un abrazo.

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