Ruidos de la comunicación

Qué bonito es decir que algo es música para nuestros oídos, pero ¿qué tal cuando esa música se convierte en sonidos y ruidos espantosos que no nos dejan comunicarnos?

Si ya de por sí las relaciones entre seres humanos son complicadísimas, la comunicación es igual o peor y en el mismo idioma, imagínense cuando el otro habla chino, pues así se pone la cosa, ¡en chino!

Como anécdota les cuento que cuando fui a China, yo muy chucha cuerera (o sea, muy chingona), pensé que me podía manejar en la calle solita a señas o como fuera. Pues cual sería mi sorpresa que las señas y signos que yo quería transmitir con las manos y mis caras para nada me las entendían. Fue muy frustrante, pero bueno, solo lo tuve que hacer una tarde que tuvimos libre dentro del tour en el que iba.

Regresando a los ruidos que no nos dejan comunicarnos hablando el mismo idioma, el más básico e intrascendente es el ambiental, que son gritos, música muy fuerte, tráfico, claxonazos, construcciones, taladros, etc. Aunque ya viéndolo bien no es tan intrascendente porque cuando vas a comer y “platicar” a un restaurante resulta que tienes que gritar y ni así oyes nada, además nos estamos quedando cada vez más sordos. ¿En serio les gusta tanta música y tan alta en esos lugares? Estoy de acuerdo si es una discoteca, concierto o baile, pero que en un lugar donde sólo comes esté así #NoEsDeDios.

Un ruido más trascendente y que tiene que ver con nuestra mente es el psicológico. Puede ser hasta un bloqueo porque tiene que ver con nuestras creencias, prejuicios, valores e información sesgada o errónea que asumimos de ciertos temas. Cuando pasa no recibimos los mensajes o los interpretamos a nuestra manera. Si tenemos ciertos ideales políticos, religiosos o una diferencia de ideas y valores rechazamos de inmediato el mensaje y hasta lo bloqueamos.

Por eso se dice mucho que de religión, futbol y política no se puede hablar, frecuentemente estos temas los tomamos como un dogma de fe que es una creencia, doctrina o propuesta que la tomamos como una verdad y no se admiten dudas sobre ella. Aunque esto es cierto, creo que si como personas civilizadas borramos los ruidos ambientales y psicológicos y generamos empatía, entendemos, platicamos y aceptamos al otro, podemos construir mucho hacia adelante; además ya sabemos que en la diversidad y la diferencia es como se enriquece el mundo.

 

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.