Las mujeres en tacones

Algunos de los últimos programas de radio hemos hablado sobre trabajar con mujeres y el mobbing del que muchas veces las víctimas somos nosotras, porque los hombres están en puestos directivos y se aprovechan de esa situación para acosarnos o molestarnos laboralmente porque nos ven más débiles e indefensas.

Lo peor es que muchas veces lo consiguen porque la necesidad es mucha y las mujeres tenemos que aguantarlo para conservar el trabajo. Tampoco hay mecanismos eficientes para poder denunciar, ya sea dentro de la empresa o directamente ante la ley. Sigue siendo un tema muy invisible al que no le dan la importancia debida y se queda bajo el agua, ahogado, aunque suene dramático, así es.

El otro tema es trabajar con mujeres, y les quiero platicar algo que hemos vivido desde este blog que creamos hace ya casi 3 años. Contrario a lo que creen, no voy a hablar de cada una de ellas y menos les voy a echar cebollazos, ellas ya saben lo que pienso y siento por cada una. Pero les voy a contar que cuando decidimos formar este grupo éramos 10 mujeres, muchos se han de acordar.

La cosa es que desde que se hizo el blog yo tenía la idea de que éramos demasiadas y que en algún momento iba a haber situaciones difíciles y complicadas de sortear. Es que #dicen que las mujeres somos complejas… Yo no sé si es cierto o es la fama que nos hacen. Nunca lo externé y yo creo que en este momento es cuando se están dando cuenta de lo que pensaba, si, también pienso, a veces… 😉

Pero volviendo al tema de este texto, resulta que sí hubo circunstancias, contextos, escenarios que no se pudieron superar. Creo que cada una de nosotras y de las que ya no están saben qué pasó y tiene sus motivos. Lo cierto es que, que 10 personas se pongan de acuerdo aquí y en China es complicado, y creo que durante el tiempo que tuvimos que hacerlo lo hicimos de la mejor manera.

Al final, las que se fueron por decisión propia, porque así fue, salieron muy bien y sin ningún rencor, las que nos quedamos sobrevivimos y seguimos sufriendo… (No es cierto). Yo voy a hablar por mí, y creo que estando consciente de lo que les comenté desde el principio, traté de ser lo más conciliadora posible, espero haberlo logrado.

Ahora creo que ya tenemos una dinámica muy establecida, todo funciona bastante bien y hasta hemos emprendido otros proyectos, más bien hechos, ya saben que no me gusta eso de los “proyectos” (lo pueden leer aquí). Bien que mal, más bien que mal, somos un ejemplo de que las mujeres sí podemos trabajar juntas #ÉchenleGanitas 😉

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